Desde el punto de vista de la percepción visual, la sonrisa se debe considerar como una unidad donde el todo es más que la suma de las partes. Los principios de la percepción visual se organizan en varias categorías:

  • Composición: Es la relación que existe entre los dientes, su color, textura y posición. La dentición natural estética debe estar ordenada en repeticiones de forma, posición y color, percibiendo tanto el lado derecho como el izquierdo como una unidad. Otro elemento que se debe tener en cuenta en la composición dental es la dominancia: una forma, un color o una inclinación de un diente puede dominar el aspecto global de la sonrisa.
  • Proporción: La figura humana entera se puede describir en términos de tamaños proporcionales a las distintas partes. Cuando se observa una dentición natural de frente, a pesar de que cada diente individual tiene una forma y un tamaño diferentes, los dientes están relacionados entre sí y, a su vez, con la cara en cierta proporción.

Las personas que tienen una sonrisa bonita sonríen mucho más, porque se sienten mucho más seguras de sí mismas, y ello les hace tener mayor éxito profesional y social. En la cultura, la preocupación por la estética y la calidad de la sonrisa está más arraigada en la mujer que en el hombre, porque tienen más conocimiento de la estética de la belleza, sin embargo, cada vez hay más hombres que están preocupados por su imagen y por ello, por la calidad de su sonrisa debido a los factores antes mencionados.

¿Quieres valorar la calidad de tu sonrisa?

Ponte frente a un espejo y vamos a analizar una serie de factores:
Unos dientes sanos y unas encías sanas son el punto de partida.
Unos dientes bien alineados y blancos, dan mucha más seguridad a la sonrisa.
Un aliento fresco transmite una imagen de limpieza.
Unos labios bonitos son el marco perfecto de una sonrisa perfecta.